Las Hadas

Enviado por Rosario el 20/05/2008 a las 12:30 AM
Rosario

hadas

"Acude a mi llamada, acércate viajero.

Sácame de este infierno y te concederé tus más prohibidos y secretos deseos".

"Sé cuidadoso mientras espías a las hadas pues el sueño se puede transformar en una pesadilla si eres descubierto".

La imagen actual de las llamadas Hadas, es la de pequeñas divinidades femeninas, voladoras, hechas de una materia sutil que no es exactamente corporal, capaces de atravesar objetos, invisibles excepto cuando ellas quieren aparecer ante determinadas personas o en fechas determinadas, como la Noche de San Juan.

Generosas, protectoras de niños y de personas de buen corazón, y dotadas de poderes mágicos que logran controlar gracias a una varita mágica.

De cabellos hermosos que cuidan con un peine de oro, son aficionadas a cantar y bailar, custodian tesoros, cuidan de animales como toros, vacas, gallinas y pollos de oro, y pueden enamorarse de mortales con los que ocasionalmente llegar a tener hijos.

Están estrechamente vinculadas a la naturaleza; existen hadas de los bosques, de los ríos y fuentes, y de las montañas.

Sin embargo, no todas las cualidades que se relacionan con las hadas son positivas. En muchas ocasiones se les han atribuido robos de niños humanos, especialmente si están todavía sin bautizar, y su reemplazo por otras criaturas de gran fealdad. También se achacan a las hadas terribles maldiciones contra personas que han invadido su territorio o les han robado algún objeto mágico.


LAS LEYENDAS

Numerosas leyendas han intentado, por otro lado, explicar sus orígenes. Según algunas, las hadas son supervivientes de razas que poblaban la tierra antes de la creación del hombre, o de pueblos prehistóricos marginados por la imparable expansión de los seres humanos y refugiados en cuevas y lugares secretos. Otras dicen que las hadas (como también se cuenta de los duendes y otros seres fabulosos) descienden de los ángeles rebeldes que quisieron conquistar el paraíso y fueron expulsados al mundo terrenal. Algunas leyendas cristianas las identifican con almas de los antepasados o con niños muertos sin bautizar.

En cada lugar sus leyendas adquieren rasgos particulares. Por ejemplo, en Escocia existe la tradición del hada de la muerte, llamada Banshee , que se supone que aparece cuando alguna persona está a punto de morir. En ese momento se puede ver al hada lavando la ropa de esa persona y llorando.

En otras muchas tradiciones hay hadas domésticas, asociadas como espíritus tutelares a una casa o a una familia en concreto, como sucede también, con relativa frecuencia, con los duendes. También en muchos lugares se atribuye a las hadas el levantamiento de monumentos megalíticos (dólmenes, menhires, etc.), que en otras tradiciones se atribuyen a gigantes, gentiles, e incluso a santos cristianos.

Existe todo un ciclo de leyendas acerca de hadas que se enamoran de hombres humanos, y en ocasiones se esposan con ellos y tienen hijos.

Muchísimas otras leyendas relacionan a hombres y hadas, y condicionan su unión a que el hombre no intente descubrir un secreto impuesto por el hada. Si el tabú era transgredido, el hada regresaba de forma inmediata a sus dominios. También ha existido la leyenda de que, cuando un hombre penetraba en el país de las hadas, tenía que quedarse allí como prisionero. Se cuenta, por ejemplo, que el rey Herla y sus caballeros tuvieron que vivir durante trescientos años en la morada de las hadas, y que cuando pudieron traspasar de nuevo los umbrales del mundo humano, se convirtieron automáticamente en polvo.

TIPOS DE HADAS

Existen innumerables tipos de hadas, según el lugar donde residan. Con todo ello las más conocidas son las correspondientes a cada elemento de la naturaleza tierra, aire, fuego y agua. De ellos toman su fuerza y sus poderes, y las hadas, a cambio, se muestran fieles a su protección y salvaguardia... Además hay que contar con el hecho de que las hadas, supuestamente no tienen sexo, aunque no todas las personas piensen igual, y muestra de ello son las innumerables leyendas que existen.


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